Decoración de oficinas

Cuando estamos decorando nuestra oficina, la primera decisión que debemos tomar es de qué color la pintaremos.

Para algunos será muy sencillo escoger el blanco, pero hay otros que deciden enfrentarse a nuevos retos y elegir tonalidades más fuertes, que representen lo que uno quiere mostrar para los demás. Lo último en tendencias habla de los colores cálidos, de los colores vivos que toman forma y nos ayudan a sentirnos relajados cuando levantamos la vista, porque sentimos que todo a nuestro alrededor está en perfecta sintonía con nosotros y queremos disfrutarlo, por ende, se vuelve satisfactorio concurrir a trabajar, sea en nuestro hogar o en una oficina aparte.

La idea es buscar un punto límite en donde podamos expresar lo que más nos gusta sin perder por eso el formalismo necesario para poder vender nuestra imagen. Por eso, mucha gente en vez de elegir colores fuertes para las paredes, se orienta más a combinar un blanco con objetos llamativos color rojo, verde o azul, pero eso ya es otro tema. Ahora bien, también habrá que pensar si deseamos colocar algo en las paredes, ya que muchas veces se interfieren las ideas de lo que queremos pintar y lo que queremos colocar, confundiendo los conceptos y teniendo que ceder ante la idea de colocar algo que nos encantaba pero que, al no coincidir con lo que escogimos previamente, tendrá que quedarse guardado en alguna caja de nuestra casa.

El primer paso, como siempre, es elegir el color que usaremos, y luego hay que ir probando diferentes tonalidades, porque, por más que nos encante lo que elegimos, hay que tener en cuenta que el desgaste de la vista es un factor muy importante, y aunque queramos sentirnos mejor con el aspecto, a la larga puede terminar siendo un problema, y también hay que pensar que, si son colores que nos dañan la visión, posiblemente serán oscuros, lo cual dificultará el hecho de quitarlos cuando veamos que en verdad no sirvió de nada esa renovación. Así que, lo mejor es la elección de tonos serenos a la vista, que en vez de alterarla o aburrirla ayuden a descansarla.

No deben utilizar demasiados colores para la decoración, ya que esto producirá desarmonización, y un cansancio bastante excesivo a la larga, y hay que asumir que demasiado color terminará desacreditando el lugar de trabajo.

Tenga en cuenta que en los lugares reducidos quedan mejores los colores más claros, ya que sería más complicado jugar con los otros y formar efectos que ayuden a la luz a penetrar correctamente.

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